Parecía que lo habíamos visto todo en el arte de preparar coches, pero los especialistas de Hamann nos sorprenden con su visión de todo un Rolls-Royce Phantom. Ligeros retoques en el diseño y en el motor convierten a esta preparación en la más lujosa y agresiva del momento.
Para los más puristas, puede parecer un sacrilegio, pero los especialistas de Hamann se han atrevido: modificar un Rolls-Royce Phantom. Hay coches que por su historia, diseño y vanguardia tecnológica deberían permanecer a salvo de las ‘garras’ de las empresas preparadoras, pero, por el momento, no hay una Ley que lo prohíba.
Por fortuna, los cambios realizados por Hamann en el Rolls-Royce Phantom y Phantom Coupé Drophead (la versión descapotable) no son nada radicales, o sí, al fijarnos en las mastodónticas llantas de aleación en acabado negro de 23 pulgadas que han incorporado, aunque también están disponibles en acabado cromado (mucho más recomendables para un señor del asfalto como es el Rolls-Royce Phantom).
El motor original de este salón rodante se retoca levemente. El propulsor 6.7 V12 de 460 CV aumenta su potencia hasta los 535 CV. Hamann no ha aclarado cómo ha logrado conseguir esos 75 CV extra, pero todo hace indicar a que ha reprogramado la centralita electrónica del motor.
En cuanto al habitáculo, éste sigue conservando ese aire de calidad y lujo supremo característicos de la marca británica. La única modificación realizada por Hamann es la incorporación de un nuevo volante, de aspecto más deportivo y desenfadado de tres radios y con dos tipos de piel.
No es la primera vez que Hamann realiza diversas preparaciones de vehículos de alta gama. Sirvan como ejemplos su visión sobre el nuevo Serie 7 de BMW o sus personalizaciones basadas en los Bentley Continental GT y GT Speed.




