Hace no tantos años, para no perdernos utilizábamos un mapa o un callejero, aparcábamos sin dirección asistida, el aire acondicionado consistía en abrir las ventanas (que no bajaban o subían de manera automática) y el cierre centralizado era ciencia ficción. Hoy en día, el callejero se ha quedado cogiendo polvo en un cajón gracias a la llegada del GPS y no somos capaces de concebir un coche sin dirección asistida, aire acondicionado o cierre centralizado. La tecnología ha avanzado tanto en veinte años, que las máquinas nos ayudan en todo. Aunque delegar en ellas excesivamente puede ser peligroso.
El último avance es el GPS Location Finder. Un aparato más pequeño que un teléfono móvil que, en caso de que hayamos olvidado donde aparcamos el coche (todo un clásico del conductor), localiza tu vehículo sin problemas. Todos los automovilistas hemos pasado por este mal trago alguna vez y mientras buscas tu coche miles de cosas se te pasan por la cabeza: se lo habrá llevado la grúa, me lo habrán robado...
En el GPS Location Finder puedes grabar las coordenadas de tu vehículo y de otras posiciones, por ejemplo donde dejaste a tu mujer o a tus hijos. Te indica la ubicación a través de unas flechas, como si de una brújula se tratase. Además, si te descargas software extra, puedes utilizarlo como GPS conectándolo a tu coche mediante un puerto USB. En definitiva es un invento útil, pero también peligroso: si se te pierde, cualquiera puede encontrar tu coche, así que no es una buena idea engancharlo a las llaves de tu vehículo.
Tecnología de ciencia-ficción en Autopista Xtreme: la PDA que conduce un Fórmula 1, abre tu coche con el teléfono móvil, arranca un Aston Martin con un reloj.