‘Si bebes no conduzcas’. Si trasladamos este conocido lema al imperativo, nos encontramos con un sistema, desarrollado por Toyota, que impide que tu coche arranque si llevas unas copas de más.
Esta tecnología no es del todo nueva, ya que, en 2007, Volvo –una de las marcas pioneras en materia de seguridad- estrenó el Alcoguard, un sistema que tenía el mismo cometido que el que anuncia la marca nipona.
Al igual que el dispositivo sueco, el de Toyota opera a través del aliento del conductor, analiza el nivel de alcohol ingerido y, si es superior al que dicta la norma, el automóvil no se pone en marcha. A partir del próximo mes de septiembre se instalará a modo de prueba en automóviles y camiones de compañías de transporte en Japón. Si los resultados son óptimos, se instalarán en vehículos de producción de la marca, aunque no sabemos si como opción –como en el caso de Volvo- o de serie.
Toyota anuncia que este sistema se puede programar para adaptarse a las diferentes tasas de cada país. Las ventajas de este sistema son evidentes: además de evitar el alcohol en la conducción, ayuda al conductor a conocer su estado a la hora de coger el coche y a saber con exactitud si daría positivo o no en un control de alcoholemia.
Otra iniciativa similar, aunque no equipada dentro del coche, se está llevando a cabo en Galicia: se han colocado en algunos aparcamientos de La Coruña alcoholímetros de pago para que los automovilistas conozcan su estado antes de coger su vehículo.
¡Autopista.es, ya está en Facebook! Disfruta de contenido extra, sorteos y mucho más en nuestra red social.