Sabemos que los coches de hace cincuenta años nada tienen que ver con los actuales. Principalmente en materia de seguridad. A diferencia de la actualidad, hace cinco décadas, un accidente en carretera era prácticamente sinónimo de muerte. Aunque es algo que tenemos asumido, lo cierto es que comprobarlo en vídeo no deja de ponernos los pelos de punta.
En esta demostración, Chevrolet se muestra orgullosa de la evolución de sus modelos. La marca norteamericana prepara un crash-test entre un Chevrolet Bel Air de 1959 y un Malibú de 2009. Sólo podemos decir una cosa: hay que estar más que agradecidos a la evolución tecnológica.
¡Autopista.es, ya está en Facebook! Disfruta de contenido extra, sorteos y mucho más en nuestra red social.