Después de la tormenta que asoló Saab durante casi un año, el ‘barco’ sueco ha visto la luz gracias al rescate de Spyker. Sí, finalmente la marca escandinava no verá su fin gracias al fabricante británico. Pero una vez salvado el naufragio, toca poner los parches. El objetivo de este sagrado matrimonio no es otro que hacer rentable a la marca.
El capitán del navío, o lo que es lo mismo, Victor R. Muller –presidente de Spyker- quiere virar 180 grados, como mínimo, el planteamiento de la marca. Esto supone entrar en segmentos hasta hora inexplorados. Seguro que os imagináis a cuál nos referimos y, sí, habéis acertado: Saab planea entrar en el, cada vez más concurrido, Olimpo de los urbanos de lujo. Esto no hace más que confirmarnos que el reinado absolutista de Mini se acabó: primero llegaron tímidamente los italianos, con el Fiat 500 y el Alfa MiTo, para dar paso a aguerridos contrincantes como el Citroën DS3 o el recién estrenado Audi A1 y ahora aparece Saab con intenciones de unirse a esta fiesta. Seguro que no serán los últimos.
Los rumores ya han desatado la oportuna Caja de Pandora y comienzan a circular por la Red recreaciones del posible urbano de Saab. Las primeras llegan de la mano de Auto Express. Poco se han complicado los ingleses: han tomado la imagen de un Mini para cambiar el frontal por uno sospechosamente parecido al del Saab 9-3X y aportar ciertos elementos como la parte trasera inspirados en el Aero Concept X.
Las especulaciones apuntan a que el pequeño de Saab se construirá sobre el chasis del Spyker C8 Aileron, algo un poco incoherente, si tenemos en cuenta que el deportivo de la marca de la hélice llega hasta los 4,6 metros. Parece que el proyecto está bastante avanzado, pero habrá que esperar, -no sabemos cuánto tiempo-, a que comiencen a llegar las primeras recreaciones e informaciones oficiales.

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