No es para alarmarse, pero el Fisker Karma, un superdeportivo eléctrico de autonomía extendida –al estilo del Opel Ampera y Chevrolet Volt– ha sufrido un pequeño contratiempo. El problema está, al parecer, en su juego de baterías de ión litio.
Resulta que el pack de baterías, suministradas por la empresa A123, ha dado ciertos problemas. Unos contratiempos que ha hecho que la marca americana llame al taller a 239 de sus unidades, fabricadas entre el 1 de julio y el 3 de noviembre. Las grapas que unen los manguitos a las baterías, refrigeradas por líquido, no estaban correctamente colocadas, lo que podría provocar que algún manguito se soltase y derramase líquido, entonces el problema sería mayor, como por ejemplo, un incendio. Solución: tan sencillo como recolocar estas grapas.
El Fisker Karma cuenta con dos motores eléctricos, situados en la parte posterior, que mueven en todo momento el vehículo con sus 408 CV de potencia conjunta, acompañados eso sí de un motor de gasolina turboalimentado 2.0 de 260 CV y del generador eléctrico auxiliar a este último. Recorre hasta 80 kilómetros en modo totalmente eléctrico y hasta 480 km haciendo uso del motor térmico como ayuda a la propulsión.
¡Autopista.es, ya está en Facebook! Disfruta de contenido extra, sorteos y mucho más en nuestra red social.