Ya no hablamos de un futuro en el que nuestro coche conducirá solo, no, hablamos de que las ciudades del mañana pueden estar pobladas por semáforos capaces de controlar nuestros vehículos. Se trata de un sistema del que IBM ha pedido la patente en EEUU y que manda sobre el motor de los coches, apagándolo y encendiéndolo en función del color de sus discos. El objetivo de esta tecnología es ahorrar las toneladas de CO2 derivadas de decenas de vehículos parados al ralentí en un atasco.
Un ordenador asociado al semáforo gestiona el tráfico a través de la información que recibe de sensores GPS de posicionamiento y detectores de carga y peso –los cuales irán bajo la propia calzada-. En función de los tiempos de espera derivados del volumen del tráfico, determinará qué coches deberían tener el motor apagado o encendido. Respecto a la tecnología de ciencia ficción que detendrá nuestros coches para luego ponerlos en funcionamiento, ABC publica que se tratará de un sistema que podrán incorporar los conductores en su vehículo o bien lanzará un aviso para que manualmente lo apaguen.
Por ahora, se trata sólo de un proyecto, bautizado como ‘Sistema y método para el control y funcionamiento del motor de un vehículo en intersecciones con mayor eficiencia de consumo de combustible’: es simplemente un número registrado en la oficina de patentes de Estados Unidos (USPTO). Seguramente, cuando pase a ser una realidad, si es que lo es algún día, acortará bastante el nombre. No sabemos a vosotros, pero a nosotros nos da bastante miedo. Dejar en manos de máquinas no sólo la gestión del tráfico, sino de los propios coches puede derivar en un caos sin retorno.
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