
El preparador alemán da una vuelta de tuerca más a la segunda generación del Porsche Cayenne. Si en los últimos coletazos de 2010 su regalo de Navidad fue el Cayenne 958, Hamann comienza 2011 pisando fuerte y nos trae su visión personal de la versión Turbo del SUV germano. Bajo el nombre de Hamann Guardian, el Porsche Cayenne Turbo recibe una inyección de anabolizantes en cuerpo y espíritu.
Comencemos por el cuerpo. La preparación del Cayenne Turbo suma a su fisonomía un difusor delantero muy parecido al de la anterior preparación de Hamann, pero es algo más voluminoso e integra luces LED antiniebla y de largo alcance, que se suman a las diurnas ya presentes en el Cayenne 958. En la zaga también se añade un difusor que da cabida a dos salidas de escape centrales de acero inoxidable más deportivas. Su aspecto más musculoso y deportivo también es deudor de las vías ensanchadas -120 mm delante y 160 mm atrás-, la suspensión deportiva, que le acerca 35 mm al suelo, o las descomunales llantas de 23 pulgadas.
Siguiendo por aquello que le da vida, Hamann consigue exprimir el V8 4.8 de 500 CV del Cayenne Turbo hasta los 550 CV. Todo es cuestión de sumar nuevos catalizadores, un renovado silenciador y un mejorado filtro de aire –todos con la denominación ‘sport’, por supuesto- y reprogramar la centralita electrónica. Con estas modificaciones el Hamann Guardian es capaz de acelerar hasta los 100 km/h en 4,6 segundos –frente a los 4,7 del modelo de producción- y llegar hasta lo 300 km/h -22 km/h más que el Cayenne de serie-. Para hacer frente a al incremento de potencia, el especialista añade unos frenos cerámicos de alto rendimiento firmados por MOV’IT.
En el interior nos deleitamos con los acabados artesanales que aporta Hamann, desde el salpicadero bordado a mano al cuero que cubre lo asientos. La omnipresente fibra de carbono también se deja ver en el volante, las puertas, el salpicadero o acompañando la palanca de cambios.
Sabemos que no es la preparación ‘más bruta’ del Cayenne Turbo que hay en el Salón de Ginebra: Mansory también ha mostrado su visión propia de 690 CV. Pero con apenas 50 CV más, el Hamann Guardian alcanza la misma velocidad máxima que el Cayenne de Mansory, 300 km/h.






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