La peculiaridad de Fantasía, una de las películas de culto del gran Walt Disney, es que las bailarinas de un ballet son sustituidas por flora y fauna. Así, vemos como un hipopótamo puede ser tan grácil como una libélula. Esa imagen de estos simpáticos paquidermos bailando con cocodrilos ha acudido a nuestra memoria cuando hemos visto a estos dos coches. Porque el drift puede ser emocionante, espectacular o una danza. Perfectamente sincronizados, como si estuvieran patinando sobre hielo… es impresionante. Poned mientras lo veis el Lago de los Cisnes de Tchaikovsky y disfrutad del espectáculo.
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