
Desde 2007 no competía Volkswagen en las 24 Horas de Nürburgring con un Golf: en las últimas ediciones se había dejado el honor al Scirocco GT24, que se coronó campeón en 2008 y del que incluso llegamos a disfrutar de una versión de calle, el Studie R. Pero la marca germana ha decidido volver por sus fueros y devolver a su hijo predilecto a la competición.
Así, nace el Volkswagen Golf24, el más ‘bruto’ jamás concebido por el fabricante alemán. Tomando como base el TFSi 2.0 de cuatro cilindros y 270 CV –el mismo que conocemos de las variantes R del Scirocco y el propio Golf, así como del Audi S3-, aumentan su cilindrada hasta los 2,5 litros sumando un cilindro más y añaden un turbocompresor. Así, la entrega llega hasta los 440 CV, dejando a años luz los 325 CV del Scirocco GT24. Esta imponente mecánica va asociada a un cambio manual de seis velocidades y entrega su fuerza a las cuatro ruedas por igual.
Para contrarrestar semejante potencia, la carrocería del Golf24 parece haber recibido una inyección de anabolizantes: con unos pasos de rueda claramente ensanchados, los paragolpes delantero y trasero sobredimensionados o el enorme alerón ubicado sobre la ventana trasera. Asimismo la suspensión ha sido rebajada. Con estos atributos, no cabe duda de que atraerá muchas miradas cuando baje la bandera de cuadros en esta carrera de resistencia que comienza el 23 de junio.




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