Increíble lo de este muchacho. Conocido tradicionalmente por su mala suerte, esta vez no ha fallado. Ayer viernes se le quedó el coche en medio de la pista por un problema eléctrico y hoy, cuando estaba dando su vuelta válida en la primera sesión, una rotura en la suspensión trasera derecha le provocó un accidente muy espectacular.
En tres ruedas, pudo volver a boxes pero no hubo nada que hacer. Un verdadero gafe el de KImi, que mañana saldrá desde la última plaza de la parrilla. Le queda remontar, aunque en Japón 2005, tuvo que hacerlo y…ganó la carrera. No será un problema para él.