Desde hace unas horas ya estamos en Mónaco, un lugar muy diferente a todos.
Lo primero que llama la atención aquí es el lujo...y la ostentación del
mismo. No sólo por las calles, sino mas también en el mar. En el puerto
están atracados muchos yates y veleros, la gran mayoría de ellos llegados
aquí solamente para este evento y que son de propiedad privada, pero se
alquilan para esta semana tan especial en el Principado.
Los alquilan empresas relacionadas con la F1, las cuales dan fiestas muy
exclusivas durante cualquiera de estas movidas noches. Cuando la actividad
en la pista - la calle, mejor dicho - se termina, comienza el movimiento en
los barcos que están en el puerto.
Por cierto, y hablando de actividad en pista, un detalle importante: el GP
de Mónaco es el único que tiene actividad en pista durante el jueves para la
F1. Una disposición de este Principado no permite que los F1 rueden los
viernes, aunque sí hay actividad en pista, ya que se desarrolla la
Clasificación de la GP2. Nadie sabe bien porqué unos pueden y otros no,
aunque el motivo real de que en Mónaco empiece todo un día antes, está en
que el fin de semana se alarga, de esta forma, en un día mas.
Y esto significa que los hoteles y restaurantes tiene un día mas de
ocupación. Mas turismo, en definitiva.
Lo permiten aquí porque es Mónaco. A otra carrera ni por casualidad se le
aprobaría un plan semejante.
Lo mismo pasa al disputarse esta carrera entre calles. Un circuito de esta
envergadura no sería aprobado en otro país.
Pero está todo bastante bien organizado. Luego les contaré mas acerca de la
organización de este Gran Premio tan especial.
Aunque espero que nadie se sorprenda de que hoy haya actividad en
pista...siendo un jueves. Pero en Mónaco, ya saben, todo es diferente.