Por supuesto, y como podéis imaginar, en el paddock de Magny-Cours solo se habla del tema Montoya.
Resulta difícil pensar que el colombiano ya no estará en las parrillas de la F1. Por algunos alabado y por muchos criticado, lo que no podemos dejar de reconocer es que un Montoya le ponía un toque color diferente a la F1. Es probable que cometiese muchos errores, es probable que debiese haber ganado mas carreras y algun campeonato, pero en la F1 hacia falta alguien así.
Como personalidad fuerte, quiso dejar claro que era él quien decidía sobre su futuro, y anticipándose a una posible y dura situación en la cual no encontrase volante para 2007, y prefirió dar un paso hacia Estados Unidos.
Lo bueno de todo esto, para nosotros, es que en su lugar estará Pedro De La Rosa, quien por su perseverancia, merecía esta oportunidad como ninguno.