La F1 se ha puesto en marcha otra vez, después de unas breves vacaciones. El GP de Turquía está ya en marcha y la batalla por el título, mas caliente que nunca. Sobretodo después de que a Renault se le haya prohibido la utilización del famoso sistema "Mass Damper". Un tema clave que puede hacer retroceder - ya lo ha hecho desde hace algunas carreras - al equipo de Alonso.
Es que el Renaul R26 está concebido para ser puesto a punto con ese sistema. El monoplaza de Alonso tiene la particularidad de llevar todo el peso aerodinámico en la sección trasera, lo que hace que se necesite compensar de una forma concreta la diferencia de carga con la parte delantera. La ausencia de este dispisitivo les causa, por ende, un gran problema.
Ayer andaban en reuniones en Renault. Ante la ausencia de Briatore - habitual los jueves en casi todos los circuitos - la reunión mas inmediata se produjo sobre el filo de las dos de la tarde en medio del motorhome de Renault. Allí estaban tres personas, nadie más, pero a la vista de todos. Sin esconderse, Pat Symmonds, director de ingeniería del equipo, y los pilotos titulares, Fisichella y Alonso, intercambiaban opiniones, aunque la voz cantante la llevaba Symmons. Entre los tres hablaron del tema mas preocupante para ellos en esta carrera. La prohibición del sistema Mass damper y la estrategia a seguir durante este primer fin de semana, el primero en el cual ya tienen la certeza de que no van a poder montarlo nunca más.
Se habla de que el peso del Mass Damper ha sido compensado por una pieza fija - tipo lastre - fabricada en tungsteno, uno de los materiales con mas peso específico. Esta pesa alrededor de nueve kilogramos, mucho para un monoplaza de F1. Pero es lo único que pueden hacer. Esta tiene la forma y las dimensiones de un CD, y un espesor de un centímetro.
No hay buenas caras en Renault por este tema pero la verdad, pocos esperaban una resolución diferente a la que se tomó. Solo la directiva de Renault podñia esperar algo diferente, pero a juzgar por la forma en que defendieron el caso ante la corte de la FIA, suena extraño. Y suena extraño porque aceptaron de manera clara que la utilización del dispositivo tenía un beneficio aerodinámico. Un beneficio indirecto, pero beneficio al fin y al cabo. Fue como aceptar de antemano que estaban infringiendo el espíritu del reglamento. Y llos de la FIA les dijeron que no, claro.
Ahora, Renault se enfrenta a una parte final del campeonato en inferioridad de condiciones, aunque en las últimas dos carreras también fue así. Sabemos que con lluvia las cosas mejoran para ellos, pero no se podrá esperar que caiga agua en todas las carreras. Lo hará en alguna, pero no en todas. En esas otras va a ser difícil frenar a los Ferrari. Salvo que se decidan a hacer algo que el mismo Alonso les ha propuesto hace un par de carreras: arriesgar.
Hubo una reunión y el asturiano les dijo que había que poner mas revoluciones en el motor, aún cuando se tenga más riesgo de romperse. El año pasado lo hicieron en la parte final del año y les funcionó. Veremos si esta vez sucede lo mismo.