Memorable carrera la que vivimos ayer en Hungría. Una carrera de locos, con innumerables cambios de ritmo y con una demostración excepcional de Alonso en esas primeras vueltas y el primer podio de De La Rosa, que condujo de forma soberbia.
El abandono de Alonso tiene pinta de haber sido motivado por una rueda mal sujetada. Una verdadera pena después de todo lo que había arriesgado para ganar y cuando lo tenía de verdad en sus manos. Fue la gran oportunidad de darle una estocada de las grandes a Michael Schumacher, pero se perdió.
Lo de De La Rosa fue el premio a tantos ańos de esfuerzo. Si había una persona contenta, esa era Pedro, que condujo sin errores y de no haber sido por el coche de seguridad, es posible que la victoria hubiese estado mas cerca. Pero tiene ya el podio, el coche está creciendo y es posible que en las dos próximas carreras - le han confirmado que va a correr de forma extraoficial - tenga mas a tiro lo que tanto sueńan los pilotos; subir a lo mas alto del podio.
Esta semana vamos a hablar mucho sobre todo lo que nos dejó esta carrera. Tanto en el Chat del Martes como en los próximos blogs.
La F1 se va a descansar, pero aquí seguiremos hablando de ella.