Como se esperaba, un aguacero cayó durante las primeras horas de la mañana del viernes y dejó el circuito de Melbourne bastante encharcado para comenzar a rodar. Se esperaba que lloviese mas durante la mañana, pero apenas cayeron algunas gotas después, lo que hizo que las condiciones de la pista fueran de peor a mejor todo el tiempo.
Se notó mucho en los tiempos de vuelta. En esa primera parte, Alonso pudo ser el más veloz, incluso cuando la pista casi se secó del todo al final. Estaba tranquilo, porque sabía que tenía el coche bastante bien reglado.
Si llovía más, los demás iban a tener problemas para poner a punto sus coches y elegir neumáticos. Pero se secó y los demás progresaron.
Entre ellos estaban los Ferrari, que se encaramaron en los dos primeros puestos, aunque con Hamilton muy cerca. Alonso quedó un poco más retrasado, pero no hay motivo para preocuparse, ya que puede estar en el ritmo de los más veloces a la hora de clasificar.
Un poco de graining en sus ruedas, provocado por la suciedad en la pista y la temperatura, le hizo decidir no intentar hacer un tiempo mejor.
Bien los primeros cuatro equipos: Ferrari, McLaren, BMW y Renault, aunque estos últimos han tenido problemas mecánicos –presión de gasolina- y tienen sus dudas acerca de la fiabilidad.
Muy mal Honda y Toyota. Los primeros con el agravante de haber sido superados claramente por SuperAguri, su equipo “hermano menor”. Esto solo ha empezado, pero las primeras conclusiones ya están allí.