Hace unos días, os vaticinaba erróneamente que iba a ser difícil que viésemos problemas de motores en este año. Mis palabras venían apoyadas por la deducción lógica del reglamento de este año y de los comentarios que me habían hecho gente involucrada en la técnica de los coches de forma directa. Pero parece que Raikkonen y su propulsor usado en Melbourne nos intentan demostrar que no va a ser así.
Como muchos de vosotros seguramente sabéis, el motor que el Ferrari F2007 que el finlandés usó en Australia está siendo revisado, y tiene bastantes posibilidades de no ser empleado el sábado y domingo en Malasia, un lugar donde precisamente el terrible calor derrite hasta el metal. El incidente está siendo considerado por los técnicos de Ferrari y las posibilidades de reemplazar el propulsor son altas.
¿Os acordáis de esas primeras vueltas en Australia, donde Alonso no quería acercarse a Hamilton? Un ejercicio de prudencia del doble campeón del mundo, que en Sepang puede darle beneficios, quien sabe. No quería recalentar el motor más de la cuenta. No se sabe bien como y porqué se ha producido el problema en el motor de Raikkonen. No sabemos eso, pero sí sabemos dos cosas.
La primera es que el de Alonso no tiene problemas para Sepang, fundamentalmente por el cuidado del español en su trato (y todo mientras corría contra su compañero de equipo en Melbourne). Y la segunda, es que nos bastó solo una carrera de Raikkonen en Ferrari para que volvamos a ver algún problema en un propulsor acelerado por él ¿Casualidad? Lo iremos comprobando mejor este año. Pero no ha sido la mejor forma de empezar para quitarse de encima su (hipotética) reputación de destructor de mecánicas.