Resulta un poco extraño lo que sucede alrededor del motor de Raikkonen. Todo el mundo, lo que ha hecho hasta ahora, ha sido preguntarse porqué en estos momentos parecen haber dado marcha atrás en la idea de reemplazar al motor del coche del finlandés. La verdad, es que en ningún momento han querido hacerlo público, pero Raikkonen abrió la boca cuando no debía hacerlo.
Fue en Australia cuando el finlandés citó este problema, al referirse al otro inconveniente que había tenido en la carrera australiana: la rotura de la radio. Se había quedado sin comunicación con su box, y una breve pero peligrosa salida de pista casi le cuesta la victoria. El se ha encargado de minimizarla, pero no estuvo cómodo allí, en esos metros finales de Melbourne.
Si pudiesen haber elegido, no habrían hecho público que tenían el motor levemente tocado. Ahora todos especulan con el estado real de ese motor. Hoy, en rueda de prensa, el responsable Gilles Simon ha dicho que el motor había tenido problemas, pero que no había dado signos como para ser reemplazado. Igualmente, lo seguirán vigilando.
Ferrari, por las dudas, lo que hizo fue ensayar la semana pasada en Sepang con un propulsor en condiciones “Australia-Raikkonen”, para ver si podía aguantar semejante demanda durante sábado y domingo. Si lo hará o no, lo sabremos pronto.