No podemos descubrir ahora a Nick Heidfeld. Estimado por la gran mayoría de sus colegas, el alemán está demostrando más que nunca lo que sabe hacer. Es uno de los mejores pilotos en ritmo de carrera,
aunque a veces sea demasiado propenso a meterse en problemas. Sabía que este año iba a ser muy importante para él. Primero, porque ya lleva ocho temporadas en F1 y no puede pasar mucho tiempo. Después, porque a su lado esta Robert Kubica, el polaco que acapara la atención de mucha prensa. Y después, porque acaba contrato este año. Y ahora, BMW tiene que estar redactando el nuevo acuerdo que firmará con él.
El adelantamiento a Alonso en Bahrein fue realmente bueno,
pero mucho mejor fue el que le hizo en Mónaco 2005, en aquella carrera en la que Alonso no pudo aguantar más con sus neumáticos. Nick es de los buenos. Lástima que su falta de carisma le pese demasiado. Pero a la hora de correr, no le faltan muchas cosas.