Como siempre ocurre después de cada Gran Premio, hay vencedores y vencidos. Exceptuando a los cuatro primeros de la clase –entre los cuales está, por supuesto, Fernando Alonso- podemos rescatar del GP de España varios nombres que rindieron muy bien en Montmeló.
Iré por orden inverso al de llegada. La primera felicitación es para Takuma Sato y Super Aguri, quienes consiguieron juntos su primer punto en F1, de forma totalmente merecida. Y por supuesto, superando claramente a sus hermanos mayores de Honda.
Sigo la ronda de felicitaciones con Heikki Kovalainen, quien al margen de haber logrado sus dos primeros puntos en la F1, demostró que tiene ritmo para estar en el puesto que está y que necesitaba algo más de experiencia para salir a flote. Cierto es que no estuvo exento de errores en el fin de semana, con alguna excursión fuera de pista que parecen ser un clásico este año tanto de él como del Renault R27.
Excelente lo que hizo Nico Rosberg, quien obtuvo puntos por segunda vez en este año –la primera vez fue en Australia- y se mostró muy sólido en carrera, llegando sexto. Como Kovalainen, ha defendido ese prestigio ganado antes de llegar a la F1, aunque el de Nico estaba un tanto tocado desde que tuvo un año difícil en 2006, después de haber comenzado genial.
La parte final no puede estar dedicada a otro que no sea David Coulthard. Jo Ramírez, antiguo coordinador del equipo McLaren y presente en Barcelona, alguien que le conoce bien y que ha estado junto a él en McLaren durante muchos años, me ha dicho siempre:
“Si David tiene todo en orden, es capaz de todo”. Después de muchos años, habrá que creerle finalmente. Creo que Coulthard ha demostrado tanto en Bahrein como en Barcelona que aún tiene cuerda para rato. Y no me extrañaría nada que le fichasen en Prodrive para 2008 si quieren tener a alguien con experiencia en el equipo.
Su incontestable quinto puesto es para sacarse el sombrero.