Quedó clara en Magny-Cours la recuperación de los Ferrari. Una recuperación que estaba muy clara desde el mismo viernes, aunque quizás, todo esto haya tenido que ver con que Magny-Cours sea un circuito mas “normal” que los que la F1 ha visitado en sus últimas tres carreras. Uno fue Mónaco, el siguiente Montreal y después, Indianápolis. En esos tres grandes premios dominó McLaren.
Lo de ayer, aparte de eso, fue una buena demostración de que el verdadero Raikkonen puede estar apareciendo por fin. En una carrera llana, sin matices que la compliquen para alguno de los dos pilotos de Ferrari, por lógica debería ser el finlandés quine ganara la batalla frente a Massa. Pero hasta ahora no había sido así. La victoria de Australia fue muy diferente a la de hoy, y el mismo Raikkonen lo reconoció. Si despierta de verdad, se convertirá en un adversario temible. Tal cual lo que se esperaba de él antes de que comience el campeonato.