
Aparte de todo lo que se habla en Hungría acerca del tema del espionaje, tenemos una carrera de F1 este fin de semana en el circuito de Hungaroring, aunque no lo parezca. Estoy convencido de que uno de los momentos más intensos del fin de semana lo vamos a vivir en la clasificación de mañana.
Los McLaren van a ser los protagonistas de la misma y la carga de combustible, como es lógico, será crucial para lograr la pole position. La lucha interna que se vive en el equipo británico va a tener un capítulo fundamental en Hungría. Justo cuando el campeonato se está comenzando a poner muy emocionante.
Muy caliente, diría.
La vuelta extra. Esa va a ser la clave de mañana en la clasificación. Uno de los dos McLaren deberá dar una vuelta más que el otro en la Q3, o lo que es lo mismo, la última parte de la clasificación, donde quedan los diez mejores. Ese será el coche que tenga más posibilidades de lograrla pole position. Y por sorteo, o por orden, en esta carrera le toca a Fernando Alonso. Pero veremos si al final esa justicia de McLaren se aplica correctamente. En Francia, a Alonso le hicieron una jugada que no le gustó nada. Una más, que hace que las ganas de permanecer en el equipo sean cada vez menores en Fernando Alonso.
La historia se remonta al GP de Francia, cuando Alonso tuvo aquel problema con la caja de cambios y se quedó varado en la Q3. En esa ocasión, la vuelta extra era para Hamilton, por lo consiguiente, en Silverstone, esa vuelta era para Fernando. Pero volvió a ser para Hamilton, lo que hizo enfurecer a Alonso. Es que McLaren consideró que esa clasificación en Magny-Cours no contaba para esa serie de: una vez uno, una vez el otro, y pasó esa alternancia de la vuelta extra directamente a Silverstone. Recuerden quien hizo la pole allí: Hamilton. Pero no ha sido lo único que ha hecho enfadar a Alonso con McLaren.
Aquí, en Hungaroring, le toca a Alonso ¿Le tocará?