De grotesco puede calificarse lo vivido hoy en Hungaroring, a pesar de que hubo una pole position de Fernando Alonso que fue magistral, y que injustamente, fue criticada por muchos, sobretodo medios extranjeros, al decir que fue deliberado lo que hizo en el pit-lane del trazado húngaro. Después se pudo saber que no lo hizo intentando frenar a Hamilton. Y luego, la penalización. Hoy va a ser un día muy largo.
Lo increíble es que haya sido en el mismo día en el que hayamos vivido tantas cosas juntas. Primero, por la mañana, una reunión de Ron Dennis con los medios españoles fue el puntapié inicial a una jornada trepidante. Lo más destacado de esa reunión fue la aseveración de Dennis de su error en los momentos posteriores al GP de Mónaco, cuando dijo que hubo órdenes hacia Hamilton en aquella carrera. También aseguró que manejar la situación con estos dos pilotos es algo extremadamente difícil para él.
Luego, llegó la hora de la clasificación y el dominio de los McLaren. Un dominio claro, sin grietas, como el de todo el fin de semana. Y comenzó la guerra final por una pole position que parecía que estaba un poco más al alcance de Alonso. Por el famoso asunto de la vuelta extra. Esa vuelta extra que debía dar en pista en la Q3. Pero Hamilton desobedeció una orden que ya había sido cumplida por Alonso todas las veces que le tocó.