
El británico no le dejó pasar, cuando era algo estipulado de antemano. Se puso a rodar delante del asturiano y allí se quedó. El equipo le pidió que le dejara pasar a Alonso, pero hizo caso omiso. Por radio, Alonso pedía explicaciones con un fuerte vocabulario. Por la otra radio, Hamilton ponía verde a Ron Dennis.
El patrón de McLaren estalló de ira al final de la clasificación. Y cuando fue a recibir a sus pilotos, lo único que quería que estos no discutieran en público. Ya lo habían hecho a través de la radio del equipo por la situación vivida.
Lo que vino después ya se pasó de la raya. El padre de Hamilton queriendo entrar en la sala de prensa y fue advertido por la FIA. Y a instancias de él, la FIA inició una investigación que dejó en vilo a la clasificación hasta último momento de la noche. En McLaren había caras largas. Habían hecho un doblete impresionante y parecía que habían perdido la carrera. Malos tiempos para Hamilton, que discutió fuerte con Dennis. Buenos para Alonso, quien a pesar de que no tuvo buenos vocablos para con su jefe, sale reforzado con su nueva pole. Ahora irá a por todas en carrera. Hamilton también.
Luego, la penalización. Ver para creer.