El
equipo italiano sabe que se juega la última carta en Estambul si quiere lograr
alguno de los títulos. Es un momento clave para ellos, aunque saben que salvo
una catástrofe, no podrán ganar ni en pilotos ni en constructores. Lo tienen
bastante difícil, sobretodo porque McLaren no parece dormirse. Mas bien, el
coche mejora cada vez más.
Curioso
lo que sucede en la F1. Antes de comenzar el año, se pensaba que iban a ser
Raikkonen y Massa los que iban a llevar al equipo rojo a la ruina. Y ahora,
cinco meses más tarde, es a los pilotos de la marca italiana a quienes se
pregunta si no se verán beneficiados por la crisis de McLaren. Pero cuidado,
una crisis no es siempre la misma.
Es
cierto que en McLaren están preocupados por la posibilidad de perderlo todo a
causa de lo que está pasando.
Pero hay que pensar que aún así, es muy poco lo que han dejado pasar por alto.
Quizás algunos planteamientos diferentes habrían ayudado a ganar algún puesto o
presionar mas a algún Ferrari, pero poco hubiesen cambiado la situación.
Cuando
estuvieron Senna y Prost, sucedió lo mismo que ahora con Hamilton y Alonso. Entre el brasileño y el francés hubo batalla hasta
el final, pero se perdieron pocos puntos para el equipo. Un buen punto de
partida para un buen debate. Y para valorar aún más lo que están haciendo
Alonso y Hamilton este año.