El accidente de Raikkonen es para reflexionar. Pero no para pensar en que hay que poner mas medidas de seguridad, sino para pensar en que la F1 actual tiene sin dudas unos estándares muy altos de protección. El golpe fue terrible, pero Kimi salió sin un rasguño.
Sobrevivir sin daños físicos a un accidente así es llamativo. Lo mismo ocurrió con Robert Kubica en Montreal, aunque el polaco tuvo que ser rescatado por las asistencias.
Las grandes medidas implementadas desde hace una década y constantemente mejoradas siguen dando sus frutos. Y cada tanto tenemos una buena prueba. La de Raikkonen fue la última de ellas.