De no mediar una sanción ejemplar para McLaren, Ferrari ha perdido el título. Creo yo que ya lo habían hecho hace tiempo, porque con la regularidad que tienen Alonso y Hamilton, y la diferencia de puntos que había entre ellos y los de rojo faltando tan poco, era difícil revertir la tendencia que se había mantenido todo el año.
En Monza, lo único que hicieron fue apostar por una estrategia arriesgada. Con Raikkonen, a una sola parada, quisieran ver que pasaba. Con algo de suerte, quizás habrían sido segundos, pero no más. El Ferrari, excesivamente cargado de combustible y con ruedas menos frescas que las de sus adversarios directos, no pudo hacer nada.
Tampoco Kimi tuvo uno de sus días brillantes. Aún bastante dolorido en el cuello por el accidente del sábado, no dio el máximo. Se conformó con el tercer puesto y solo el jueves puede saber si aún le quedan esperanzas. De no ser penalizada duramente en puntos o participaciones en lo que queda de Mundial, a McLaren no hay nada que le quite el título.