Estaba claro que la F1 iba a seguir hablando de la sentencia de la FIA. Los medios no paran de tratar de seguir desenmarañando el asunto, y la verdad, es que hay opiniones para todos los gustos. Como era de esperar, mucha prensa extranjera está apuntando hacia Fernando Alonso, a quien consideran culpable de que se haya abierto la nueva investigación a McLaren, se haya convocado un nuevo Consejo Mundial, y se haya impuesto la multa que hemos visto.
¿Qué otra cosa iba a hacer Alonso ante el requerimiento de la FIA? Alonso envía los e-mails ya que la FIA se lo pide. Lo mismo que le pasa a De La Rosa. Se arriesgaban a perder la Superlicencia. Y Fue lo que a Hamilton, según me han contado, estuvo a punto de sucederle en la reunión del Consejo Mundial. Su presencia allí no fue casual. No había colaborado con la FIA antes. A último momento, parece que encontró un e-mail “perdido”. Fue a Paris, pero no le penalizaron por ello. Lo hizo por salvar a McLaren. Pero también porque se sabía intocable, o al menos, lo pensaba. Se salvó por poco. Pero los mal mirados solo son los dos españoles. Injusto.