Sobre lo ocurrido en la pista este viernes en Fuji hay cosas que contar. Quedo claro que los McLaren van mejor que los Ferrari, tal y como se esperaba, pero las diferencias no parecen ser tan grandes como en Monza, por ejemplo. A pesar de todo, había bastante confianza en el equipo de Alonso de cara a batirles con cierta holgura en la carrera del domingo. Otro tema será el orden en que estén los pilotos del equipo.
Las declaraciones de Lewis Hamilton de ayer y hoy han sido duras. Sabe que está en un momento crucial y difícil. Sabe que es ahora o nunca, y por eso ha decidido atacar a Alonso. Este no ha querido entrar al trapo. No quiere desconcentrarse, que es lo que quiere Hamilton. Bastante enchufado le ha visto en las últimas seis carreras, en las que, salvo Hungría, donde le robaron el triunfo a Alonso, ha sido superado por el asturiano. Su regularidad le permite llegar inmediatamente detrás. Pero nada más. Detrás.
Esto será una guerra de aquí a fin de año. Es muy posible que las palabras e Hamilton se multipliquen en los próximos días. Nosotros, la prensa española, le pediremos que nos explique ciertas acusaciones. Mañana lo haremos.