Algunos milagro se ha producido en la historia del deporte. La historia de la F1 cuenta con ellos. Más que milagros, habría que llamarlos como lo que son: imponderables o acontecimientos extraños. Este próximo fin de semana en China se va a necesitar mucho de esto para que Fernando Alonso conserve hasta la última carrera de Brasil sus posibilidades de ser campeón.
Hamilton no ha abandonado nunca este año, y alguna vez puede suceder. Si en el próximo GP pasa exactamente lo contrario de lo que ocurrió en Japón, se llegaría a Brasil a una final de infarto. Con Hamilton retirado y Alonso victorioso. Cuidado que no es tan descabellado, aunque en este caso es mejor pensar que todo está completamente terminado. Y que Alonso corra sin presiones. Si llega el regalo, bienvenido sea.