Un directo a la cara de Ron Dennis. La lamentable actuación del –hasta ahora, al menos- equipo de Alonso en Brasil, y en varias partes de esta temporada, dejaron sin nada a la escudería que podría haberlo logrado todo y se quedó con las manos vacías. La victoria de Raikkonen en la carrera no fue nunca discutida, pero en el campeonato si. Hasta último momento, y por un problema reglamentario en el combustible de los BMW y el Williams de Rosberg, estuvo latente la posibilidad de que Hamilton se alzase con el campeonato en los despachos. Pero nada de ello sucedió. Hubiese sido una vergüenza que al final, el inglés se hubiese consagrado donde tanta ventaja había sacado este año.
Alonso no pudo hacer nada. Se debatió durante toda la carrera con un coche incapaz de hacerle frente a los dos Ferrari. Los coches rojos fueron inalcanzables para él. Esta claro que Alonso no se ha olvidado de conducir ni de poner a punto un coche. Pero en Brasil, parecía que corría con un coche inferior ¿Suspicacias? Bueno, un minuto detrás de los Ferrari son un hecho ineludible. Me hubiese gustado saber que habría hecho Hamilton con los Ferrari. El coche de Fernando no iba ni para atrás. Penoso, pero no pueden darle ese coche a un campeón del mundo.
Raikkonen es un campeón merecido. Un campeón con un regalo mayúsculo de McLaren. Tardarán en recuperarse de esta. Les pasará factura.