¿Donde está de verdad el Renault de Fernando Alonso? La gran pregunta de un tumultuoso –lo digo por lo de los abucheos a Hamilton- fin de semana en Barcelona, tiene cada vez una respuesta mas clara. No es que hoy por hoy se sepa que es lo que va a ocurrir durante este año, pero está claro, bien claro, que el coche aún no tiene un ritmo de carrera para ganar, aunque Alonso diga que está cada vez más contento, cosa que es real.
Para empezar, un problema. Sacar un tiempo muy competitivo en clasificación será complicado. El R28 reacciona bien, pero más tarde de lo que lo hacía, por ejemplo, el McLaren en 2007 o lo que lo hace, presumiblemente, este año, con respecto a ellos. Esto marcará la pauta de las primeras vueltas de las carreras para Alonso, que verá como los Ferrari están en otra galaxia y los McLaren, por lo que han demostrado en Barcelona, le dejan apeado del podio inicial.
El ritmo de carrera del R28 no es malo, pero ha de mejorar. Sobretodo de entrada, al comienzo. Es cierto que el coche cada día va mejor y en Renault se respira un medido optimismo, pero saben que la cosa será dura. Lo sabían de antes de comenzar a entrenar, pero batallar con Ferrari y McLaren en las primeras vueltas de las carreras, considerando la desventaja que hay hoy por hoy, es algo improbable. Los enemigos directos serían los BMW. Y con ellos se las van a tener que ver.
Ferrari, McLaren y luego BMW y Renault. Tampoco está tan mal para empezar. No es ser agorero. Es tratar de ser realista y ver que las cosas no serán fáciles para Alonso. Y que esa pregonada batalla con Hamilton en pista, esa que pretenden los que durante el pasado fin de semana abuchearon al inglés, será desigual. Porque Alonso peleará con un medio inferior, y lo mejor será que se defienda de quien tenga que hacerlo.
A propósito de Hamilton y lo que vivó tanto él como McLaren en Barcelona. Era casi inevitable, y se colaron algunos “ultras” en el universo de la F1, un ambiente cordial y de serena rivalidad, a pesar del forofismo y lo que de él se desprenda. Lo de Barcelona no debió haber ocurrido, y esperemos, por el bien de todos –sobretodo de Montmeló- que no siga sucediendo. Que Hamilton habló demás lo sabemos muchos, y que aún tiene mucho que demostrar, también. Que no es tan bueno como dicen en Inglaterra ni como dice Max Mosley, también. Que jugó sucio a Alonso en 2007 y no al revés, también. Pero mejor será no sacar las cosas de quicio y no perjudicar a lo que España ha llegado a conseguir en la F1. Tengo la esperanza de que no volverá a ocurrir.