Unas
minivacaciones para la F1.
Un par de días de
descanso antes
de empezar con las actividades oficiales del GP de Malasia, que parece
que nos
espera con algo de lluvia, aunque para saberlo con más exactitud será
mejor
esperar un par de días más. Algunos pilotos partieron hacia Malasia
directamente, como por ejemplo Adrián Sutil que se marchó hacia
Langkawi, un verdadero paraíso terrenal a unos pocos kilómetros de
Kuala Lumpur. Fernando Alonso, por su parte, estuvo un día en Melbourne
y para después ira hasta Phillip Island. Ahora prepara las maletas para
dirigirse hacia Malasia.
Aún
hay motivos para que la gente esté agotada después de un caluroso fin de semana
en Melbourne. Aunque aparte de
la actividad propia de la pista, hubo muchas más cosas. La primera carrera es
un clásico, y esta vez no defraudó. Nunca lo había hecho.
Primero
fue McLaren, quien convocó a la prensa el miércoles. Allí, Hamilton y Kovalainen se exhibieron con unos
kayaks. Un par de horas mas tarde fue el equipo ToroRosso quien se presentaba
en sociedad con su nueva formación en el Little Blue Café, un precioso restaurante
metido de lleno en el mar, al que se accede mediante una larguísima pasarela.
Un
día después, fue otra vez el equipo de Ron Dennis. El espectacular restaurante Stokehouse, ubicado en
la playa de Santa Kilda, fue el lugar elegido, como lo viene siendo desde hace
diez años. Allí apareció por primera vez Ron Dennis, mientras que los pilotos
se entretuvieron lanzando boomerangs.
Lo
mejor, como no podía ser de otra manera, llegó de la mano de RedBull. Como siempre que organizan una fiesta: Excelente. La
primera de 2008 fue el marco de bienvenida para la temporada que comenzaba. Fue
en el puerto de Melbourne, en una nave acondicionada para la ocasión y allí no
faltó nadie.
No
faltó nadie de la F1,
ni nadie de lo mas Vip de la alta sociedad de Melbourne. Modelos, actores y famosos...australianos. Era viernes por la noche. Los pilotos no podían
estar, pero algunos probadores se acercaron. Mejor dicho, un par de ellos. Uno
fue Lucas Di Grassi, de Renault, equipo que fue a Melbourne con dos de sus
probadores, ya que también estaba en Australia Sakon Yamamoto.
El
otro piloto que acudió a la fiesta no podía faltar a un sarao de este género. No puede ser otro que Vitantonio Liuzzi, ahora en
ForceIndia de probador. Seguro que contaban con permiso tanto él como Di Grassi.
Pero si a la mañana siguiente, Sutil o Fisichella se levantaban de la cama imposibilitados de conducir por
cualquier motivo, el que habría tenido que ponerse a los mandos hubiese sido el
italiano. Hubiese estado mas cansado de lo habitual, aunque a Tonio ese tipo de
salidas seguro que le ayudan a ir más rápido. No tengo ninguna duda de ello. Seguro que en Force India tampoco.