Nadie en el paddock, pensaba que Alonso podía salir séptimo en Malasia. Lo único que parecía seguro era que entrar en la Q3 iba a ser, una vez más, casi imposible. Pero el esfuerzo fue enorme y lo logró. Incluso, superó a Timo Glock. Y más tarde, la sanción a los McLaren fue lo último que le faltaba para colocarse en la parrilla en la cuarta fila. Casi un sueño con este coche. al R28 le falta mucho.
Ni victorias ni podios, decía ayer Alonso. Hoy quiso aclarar que su visión no era pesimista, sino realista. Nadie como él conoce este coche y su sinceridad no puede ponerse a prueba a estas alturas. En la carrera de mañana, resistir a los McLaren no será una tarea fácil. Más bien será imposible. Su objetivo está en otra parte. Aunque tampoco va a apartarse para que le superen. Quizás veamos algo interesante en esos primeros metros.
No estaba muy contento Lewis Hamilton. Estuvo nervioso durante todo el día, el resultado no le satisfacía. Kovalainen bien podría adoptar una posición más sumisa, pero no le va en su carácter. Si Lewis pierde los nervios no hará bien las cosas. Lo veremos en carrera.
Una vez más, brillante Trulli. Aunque solo sea el sábado. En la carrera, más de uno ya ha dicho que se formará una procesión detrás de él. Típico de semana santa, pero en Malasia. Mas adelante, no habrá discusiones. Ferrari dominará el panorama.
Lo de los Ferrari es de otro planeta. Ahora han podido establecer la jerarquía que querían. Sin embargo, no tengo claro que hayan superado completamente los problemas. Y cuidado que en los primeros metros pueden aparecer otro tipo de inconvenientes. Será la primera vez desde el GP de Brasil en que Massa y Raikkonen se volverán a encontrar. Aquella vez, Massa salió demasiado bien, Kimi muy mal. Mas tarde, Massa tuvo que dejar pasar el finlandés. Ahora, ambos tienen ganas de demostrar quien es el mejor. Desde la primera curva de mañana tendrán la oportunidad de hacerlo.