Un día después de la carrera de Malasia, los mismos interrogantes que cuando esta apenas terminó. Uno de ellos es si Ferrari ya está en el estado de gracia que se pensaba antes de comenzar el campeonato, si o pueden volver a caer en terrenos pantanosos como en Australia. La victoria de Raikkonen y el error de Massa en Sepang son dos asuntos bien diferentes. La sensación es que, antes de empezar el año, ganar no era suficiente para Ferrari, porque pensaban en arrasar. Después de Melbourne, solo esperaron volver al triunfo. Lo hicieron. Pero tienen en su equipo un problema que esperan se resuelva solo. Se llama Felipe Massa, por supuesto. No quieren presionarle, y hacen bien. Lo peor que pueden hacer con Massa es darle a entender que sus días se van acabando en Ferrari. Eso sí, una carrera sin recoger puntos en Bahrein, y la situación se volverá muy crítica para él. Y también para Ferrari, que se verá obligada a comenzar a decidir cosas importantes.
Sin querer decir mucho pero señalando rumbos, está Alonso. No nos engañemos: el sitio de Massa es codiciado por muchos, pero tiene como el más digno candidato al piloto español. Firmó por dos años con Renault sabiendo que puede romper sin problemas el contrato si aparece Ferrari o BMW con la propuesta esperada. Eso es lo que quiere hacer y no otra cosa. Pero a pesar de haber sido dos veces campeón del mundo y de saberse como el mejor piloto en carrera, poder ocupar el lugar de Massa aún es difícil. Depende de muchas cosas. Lo está valorando desde ahora y está atento a lo que ocurre en Ferrari.
En ciertos aspectos, este año parece un año perdido para Alonso. No quería dejar de correr y estar fuera en el estreno de los coches sin Control de Tracción. Era una temporada, según él, clave. Había que tener esa experiencia. De no haber sido por eso, creo que se habría decidido por estar un año apartado de las carreras. No habría sido mala elección, al no tener un coche ganador. Ya no está para hacer carreras tan buenas como la que hizo en Sepang y recoger solo un punto. Un campeón de su talla merece otro coche. La F1 debería haberle ayudado a tenerlo. Pero allí está, luchando y dejándolo todo por un punto. Pero también ya habrá empezado a trabajar en pos de un futuro mejor. De eso estoy convencido.