La llegada a Turquía ha venido acompañada de una mala noticia para la F1. Nada más pisar el aeropuerto de Estambul, recibí una llamada de Daniele Audetto, número dos del ya desaparecido equipo SuperAguri. No había podido hablar conmigo en Barcelona, quería disculparse por ello y contarme algunas cosas acerca de la situación del equipo. Tengo mucho aprecio por Daniele, un tipo muy del estilo “años setenta” dentro de la F1 de hoy, y sobretodo, porque es un apasionado de la pintura, como yo. De hecho, en sus inicios, llegó a exponer en varias salas de Europa. Luego se relacionó con el mundo del motor y la vida le puso en el lugar adecuado. Tanto, como para convertirse en una persona de confianza de Enzo Ferrari, quien le encomendó viajar hace más de treinta años a Canadá para conocer en persona y contratar a un tal...Gilles Villeneuve. Nada menos.
Daniele es una persona muy experimentada en F1, uno de esos que las ha vivido casi todas en este oficio. Me transmitió la dura situación que se estaba viviendo en Leafield, Inglaterra, donde aún está aún la sede del equipo. Audetto tenía que, obligatoriamente, despedir y despedirse de mucha gente. Trabajadores como otros, que pierden su puesto. Una situación difícil que, quizás, con un poco de ayuda de los auténticos mandamases de la F1, se podría haber evitado.
No es nada positivo para la F1 que haya un equipo menos, y dos coches menos en pista. Ya incluso debería haber estado Prodrive a inicios de año, pero la falta de patrocinadores evitó su entrada. Desde SuperAguri apuntaron a que la debacle con su sponsor SS United el año pasado les pasó factura, pero que con la ayuda de Honda fueron capeando el temporal. Sin embargo, ya habían pasado unos meses y la situación, lejos de arreglarse y conseguir nuevos apoyos, fue a peor. La casa madre, Honda, debía seguir sufragando los gastos. Dijeron basta y se acabó la historia de SuperSguri.
Podrían haber seguido con muy poco dinero. De hecho, lo estaban haciendo desde principios de año. Sin embargo, por alguna razón no conocida, se decidió dejar morir al equipo. Por eso el malestar entre Aguri Suzuki y los responsables de Honda. Los cañones del japonés apuntaron más que nada al británico Nick Fry, jefe del equipo “A”. Fry fue el que persuadió a la gente de la FOM –empresa de Ecclestone- para que no dejaran entrar a los camiones en el paddock de Estambul. Antes del comunicado oficial, ya sabía que le iban a cortar definitivamente las alas al equipo “B” de Honda.
También es extraña la actitud de personajes como Ecclestone en todo este asunto. Lo digo porque se supone que SuperAguri era un aliado –de hecho lo era, porque fue creado a la sombra de amigos de Bernie- de esa parte del establishment. Y porque en muchas ocasiones, el voto de SuperAguri en el Consejo Mundial de la FIA podía decidir cosas importantes. Se vé que ahora no lo necesitan. Cuando se creó, hubo muchas prisas y el equipo se montó, de hecho, de la noche a la mañana, como si hubiese urgencia. Recordad finales de 2005 y principios de 2006. Recordad la utilización de los viejos Arrows de 2002 y muchas otras cosas de ese estilo. Había una “necesidad” de tener a SuperAguri en la F1. Ahora ya no. Cosas que se deciden en las esferas mas altas del poder de la F1.
El reglamento futuro de la F1 tiene mucho que ver en esto. La imposibilidad de utilizar coches "gemelos" quizás sea la razón principal de todo, pero en esto hay una buena mezcla de intereses. Como siempre que sucede algo así, no es una sola causa.