¿Sorprendidos? Lo entiendo. Yo también lo estoy. Ya hemos pasado por algo similar en estos últimos tiempos, con rendimiento dispar del R28. La cuarta posición de Alonso es cuanto menos, llamativa. Pero también es cierto que hoy, el mismo Alonso nos desveló, al menos, una parte del enigma.
Sobre el rendimiento del viernes, ya se insistía en que había ido muy cargado de carburante en ambas sesiones. Según comentó, se dedicó a probar para la carrera, y la inestabilidad del monoplaza le pasó factura, terminando antes de tiempo la segunda sesión. El sábado por la mañana, después de haber tenido graves problemas de frenos, arreglaron a estos en boxes, perdió muchos minutos vitales y cuando salió, una bandera amarilla no le dejó terminar la vuelta buena con tranquilidad. No sabían donde estaban, y los resultados no eran buenos. Solo Piquet había podido rodar, y no iba mal. Llegaba la clasificación.
La sorpresa llegó en la primera sesión, pero más en la segunda. De tener dudas de entrar en la Q3, estaba décimo al inicio, y cuarto mas tarde, en la segunda de las tandas. Completamente inesperado. Hasta para Renault. El coche iba. Luego, el rendimiento en la Q3 fue de los mejores de todo el año: cuarto. Dos condicionantes claves, sin embargo, que le ayudaron.
Uno fueron las lamentables condiciones del asfalto. Un año más, la F1 tiene problemas con este tema en Montreal. La goma depositada en los sectores adyacentes a la trayectoria hizo que muchos tuvieran problemas, porque apurando mucho, si el piloto se sale solo un poco de la trayectoria ideal, se pierde mucho tiempo. Y Alonso, que supo manejar este tema muy bien, ganó tiempo en lugar de perderlo, trazando con máxima suavidad por la zona ideal. Pilotos como Massa, por ejemplo, no supieron como hacerlo.
Otro tema fue la utilización de un nuevo amortiguador en la parte trasera del R28, que mejora sustancialmente la estabilidad en momentos de pisar arcenes y la tracción. Es algo así como la segunda parte de aquello que se instaló en Barcelona, y que en Mónaco se había preparado para colocarle, pero la falta de fiabilidad de la pieza hizo retrasar su debut. Antes de Montreal, se constató que la pieza iba bien, y se puso en esta carrera. Otro pequeño paso para ganarles terreno a los grandes.
Es cierto que no han estado tan lejos. Esta claro que no se puede pasar de pensar en no entrar en la Q3, a pensar que puede subir al podio. Va a ser una carrera muy dura la de Canadá. Y mucho más, porque de nuevo, aparecerá la lluvia, según dicen los del tiempo. Y mirando el cielo puede que acierten, aunque falten unas cuantas horas para la carrera. Una interesantísima carrera.