Oportunidad perdida. Mejor dicho, segunda oportunidad perdida para Fernando Alonso. Una ocasión como la del GP de Mónaco era difícil que se diese. Y una como la del GP de Canadá, muchísimo más. Las dos pasaron sin poder sumar un solo punto. En Renault, el desastre total debe tener que escocer por alguna parte. De no ser así, debo decir que han perdido definitivamente la garra con la que conquistaron dos mundiales hace muy poco tiempo.
La carrera de Alonso comenzó muy lentamente. La verdad, es que la salida del R28 número cinco fue la mas lenta de, al menos, los primeros diez coches. Es algo realmente llamativo. Luego, la trazada elegida por el asturiano, jugándose hacia la derecha y abriéndose para que la siguiente curva le cogiese por el lado interno, fue fundamental. Massa estuvo a punto de adelantarle, y se quedó a muy poco de hacerlo. Los que venían detrás no podían pasar, pero de haber tenido camino libre, Alonso habría llegado a la primera curva en séptima u octava posición. Menos mal que el circuito era este y no otro.
Pero el ritmo que tuvo fue bueno en esa primera parte. Rodando detrás de los cuatro de cabeza (Hamilton, Kubica, Raikkonen y Rosberg) aguantó perfectamente. Iba a parar después de todos ellos, pero la salida del coche de seguridad hizo que Renault decidiera cambiar de planes, y allí se terminó todo. Debería haberse quedado en pista en lugar de entrar, como hizo Heidfeld, y posiblemente habría ganado la carrera. Hablando de hipótesis, claro.
Hay forma de comprobarlo. Es que Heidfeld, que en ese momento estaba muy detrás de Alonso, cuando salió de boxes de su parada, regreso delante de Alonso y de, incluso, de Kubica. Luego dejó pasar a su compañero y frenó a Alonso. Pero ya en ese momento, la carrera de Alonso estaba arruinada. Fue lo primero que dijo cuando se terminó la carrera.
Mas tarde llegó su propio error. Iba más deprisa que el coche. Algo que viene sucediendo desde hace tiempo. Luego, lo que vino de la lucha con Heidfeld y su posterior error al abandonar, puedo decir que solo ha sido un capitulo más en un año donde este tipo de cosas han sido abundantes y tengo la sensación de que seguirán produciéndose.
Una nueva oportunidad que se ha escapado para Alonso. Sobre la alegría de Kubica y la desazón de Hamilton, en los siguientes posts. Hay bastante para hablar de eso. Pero uno por bien y el otro por mal, han sido los protagonistas de este GP de Canadá.