Ya sé, todo el mundo no para de hablar de la mediocre carrera de Alonso. Y de la gran victoria de Hamilton. La verdad, es que en ambos casos, será mejor aclarar los porqué. Comienzo por el británico.
No solo lo hizo muy bien hasta la salida del coche de seguridad. Después del desaguisado de su equipo, supo salir adelante. Estoy convencido que mas de un piloto se habría hundido mentalmente en un momento como ese. Uno de ellos sería Felipe Massa. Por eso, lo de Lewis fue sensacional.
Eso sí, el McLaren va bien. Y como va, señores. Tampoco fue cosa de que llegase el domingo y allí comenzaran a dominar. No, porque fue desde el viernes. Ferrari, mientras, navegaba en un mar de dudas. El coche, por alguna razón que ni sus pilotos ni sus ingenieros sabían descifrar, iba mas lento que los McLaren. Lo mismo pasaba con los BMW. Lo mejor será pensar que McLaren, entonces, tenía algo más en esta carrera. Y Hamilton supo aprovecharlo perfectamente. No creo que de golpe, los pilotos de Ferrari y los de BMW se olvidaran de ir rápido, al menos, en un momento del fin de semana. Algo pasaba, de todos modos, en los coches rojos. Ni Massa era capaz de dar caza al Renault de Piquet. Eso si que es raro.
Lo de Alonso es punto y aparte. Más allá del sorprendente podio de su compañero, al que llegó con mucha suerte -y conservando bien lo que había logrado hasta ese momento- Alonso no hizo una carrera brillante, sin dudas. Sin embargo, y antes de que muchos, con razón, intenten criticarle, quisiera matizar cosas. Una es muy básica, y la conocen todos, pero es bueno recordarla: ese coche no solo no tiene chasis, sino que tampoco tiene motor. Quedó patente cuando aceleraba después de la salida de la curva más lenta de Hockenheim. Los demás se alejaban mientras Alonso estaba en ello. La diferencia entre su coche y los ToroRosso en un circuito como ese era palpable. Es que esos coches son unos RedBull con motor Ferrari, nada menos. La prueba de que el motor Renault no iba en ese circuito fue que los RedBull, que también lo llevan, estaban muy atrás que en otras ocasiones. Esa es una buena forma de medirlo. A ellos, también hasta los ToroRosso los superaron. No fue el mejor sitio para Alonso.
Aparte, las luchas en que se vió envuelto le perjudicaron. No es lo mismo ir delante con pista libre que luchando constantemente. Pero claro, a un Alonso se le pide siempre un algo más. Quizás sea eso lo que hemos esperado verle en una carrera como la de ayer. Por eso, está claro que sin coche, en la F1 no eres nadie. Le pasó hasta al mismo Michael Schumacher en 2005, cuando no se comió ni un rosco. Este negocio, aunque cueste aceptarlo a veces, siempre es así.