Como siempre, los benditos gendarmes. No se puede decir que los belgas no sean amables, pero tienen algunas características difíciles de entender. Sobre todo uno: el gendarme que custodia una de las entradas al circuito de Spa, donde todos los años, sin excepción, termina complicándonos la vida.
Es sencillo. El camino que hacemos todos los días en sentido inverso, eso es, desde el circuito al hotel, lo hacemos por un camino al cual pretendemos hacer al volver al trazado a la mañana siguiente. Pero hay una curva, solo una, que nos complica todo. Allí está el gendarme, ese que nos hará seguir sin poder doblar allí, donde necesitamos hacerlo. Y nuestra llegada al circuito será en medio de un atasco. El guardia en cuestión no argumenta nada en especial. En una ocasión, hace ya muchos años, pregunté porqué pasaba esto. Me dijeron que era porque los habitantes de la zona querían que el autobús –que en estos días no lo coge nadie por allí- tenía que hacer su recorrido sin problemas. No se pararon a pensar que entrando los cuatro periodistas de siempre, nada iba a salirse de su cauce ni iba a haber un atasco. Pero no. Nadie puede convencerlos. He visto más de un altercado fuerte entre periodistas y gendarmes en esa curva. Y alguno terminó en el calabozo.
Hoy, primer día de entrenamientos libres en Spa, volvió a pasarnos lo mismo. Ayer entramos el circuito viniendo directamente del aeropuerto y no nos encontramos con el susodicho. Ya tenemos claro que hasta que termine este GP de Bélgica todo será igual. Los caminos alternativos nos harán perder día tras días en los alrededores del trazado mas bello del mundo (agrego probablemente, no vaya a ser que alguno se enfade) Y en medio del gran atasco. Mientras, en los coches, hablaremos sobre lo que puede pasar en pista. Y hoy hubo entrenamientos.
Una vez que los coches se asomaron a la pista, me han quedado buenas sensaciones. Los cuatro coches mas poderosos, como ocurrió hace un año, dominaron. Ambos Ferrari y ambos McLaren son de otro mundo, y en un circuito tan largo las diferencias con los demás se acentúan. Pero detrás de ellos asomó un tal Alonso. Por delante, la lucha será titánica y podemos ver una gran carrera. Más atrás, esperemos que a esa carrera la encabece el español, ya que en esta pista los pilotos pueden decir algo más. Se dice que habrá lluvia mañana. Eso puede mezclar mas las cosas, y ayudar o complicar a Alonso, que sobre el piso mojado hizo maravillas y se quedó con el mejor tiempo en la segunda sesión. Mañana veremos.