Hablar de las dificultades de entrar a Monza casi no tiene sentido en un día como hoy. Pero quisiera deciros que desde la zona por la cual vengo todos los años –desde el norte hacia el circuito, y no desde Milan- no es tan complejo como hacerlo desde la gran ciudad, o sea, desde el sur. Los que llegan por ese camino se han tragado dos horas de atasco ayer y otro tanto hoy. La lluvia caída tampoco ayudó, es cierto, convirtiendo a los aparcamientos en verdaderos barrizales. Como veréis, no todas son quejas de mi parte. Menos mal que no estaba el gendarme de Spa. Ese sí que monta un atasco desde cualquier puerta.
Como decía antes, me gustaría contaros alguna otra cosa de ese estilo y así, podríais tener un panorama en directo de nuestras vivencias en los circuitos. Pero no es un día para ello. Esta vez, con el anuncio de Ferrari ayer, no parece haber otro tema de conversación y supongo que debéis estar pensando lo mismo. Ni siquiera se convierte en tema el desastroso funcionamiento de los Renault ayer en entrenamientos, dignos de las peores épocas de Benetton en 2001. Alonso, 18º. Piquet, 20º. Antepenúltimo y último. Sin palabras.
Me preguntaba si esto podía llegar a tener repercusiones en la decisión de Alonso. Sinceramente, creo que no. Ahora que Ferrari se ha alejado hasta 2011, su futuro no va a depender del rendimiento puntual del coche en esta carrera, la cual ya presumía que iba a ser una calamidad. Solo la lluvia podría remediarlo…porque empeorar será difícil.
Vuelta al tema del futuro, que se entrelaza con el pasado. Después de su huída de McLaren, Alonso no ha tenido opciones claras. Yo creo que hablado con Ferrari a pesar de lo que dijo ayer, cuando aseguró que no había tenido contactos con ellos. Probablemente, lo que haya sea un acuerdo verbal con los italianos, más que nada con Montezemolo, pero nada más, aunque no sea nada para desdeñar. Pero sigue siendo extraña esa renovación de Kimi, mas allá de que haya sido un poco “apretada” por las circunstancias, ya que la opción de seguir un año más, dependía del finlandés.
Vuelvo a lo de McLaren. Parece lejana esa época, pero le va a marcar la carrera deportiva. Su salida a finales del año pasado le dejó sin opciones de victoria aparentes, porque para ganar en F1 hay que estar o en Ferrari o en McLaren. Y Alonso, aún señalado por mucha gente como el mejor piloto de la F1, o el más completo, no tiene sitio en ninguno de esos dos equipos. En Italia aún no pueden creer la decisión que ha tomado la escudería más famosa del mundo. Tampoco en España.