Impecable Hamilton. Una carrera para dejar a todos sus detractores callados. Se pensaba que no iba a poder con la presión, que otra vez iba a cometer algún fallo, sobretodo en un sitio tan memorable para él como Shangai. Pero no.
Un piloto como el Massa de estas últimas dos carreras no merece ser campeón. En China no tuvo garra de ningún tipo, y mientras Kimi hizo el gasto de la carrera, él se dedicó a pensar en que iba a haber juego de equopo. Al final, por poco ambos Ferrari son alcanzados por Alonso.
No hubo nada que objetar al hecho de que Raikkonen dejó pasar a su compañero. Esto es muy diferente a los de Austria 2002, porque allí no había necesidad de hacer eso. En China era otra historia, y ninguno lo vió como una patraña. Cualquier equipo hubiese hecho lo mismo. Es lo lógico.
Me toca ahora un largo viaje de regreso a casa. Durante esta semana espero poder estar en contacto con vosotros y poder hablar de unas cuantas cosas, siempre y cuando podamos resolver esos problemillas de acceso a la web. Saludos a todos y me reencuentro con vosotros en España. Antes, podéis leer mis respuestas al cuestionario sobre este GP de China.