Sé que muchos ya están dudando del R29. Algunas razones tienen. Ayer en Jerez, en manos de Piquet, mostró problemas de fiabilidad. Pero vayamos con cautela. Es cierto que hasta ahora, lo más positivo que hubo fue aquella primera sensación de Alonso después de haberse bajado del coche en su estreno. Fue francamente buena. O al menos mucho mejor que cuando estrenó el R28 hace un año. Aunque es verdad que de aquel coche no había nada que sacar.
Aún es pronto. Las primeras conclusiones válidas del coche de Alonso para 2009, sin embargo, se van acercando. Cuando finalicen las pruebas de mañana viernes en Jerez, tendremos muchas menos dudas sobre el vehículo con el que Alonso aspira a ganar su tercer mundial. Tendremos que seguir sin prestarle atención a Buemi y su coche de 2008, y a veces, a los McLaren, con alerón antiguo y más efectivo. Pero otros rivales como los RedBull o los Williams serán una buena referencia. Ya no podrán quedar, otra vez, al fondo de la tabla. Sería una mala referencia.