Los aficionados que desean que a Fernando Alonso le vaya bien, tienen motivos para ser optimistas. Una vez disputados sus dos días de entrenamientos en Jerez esta semana, ha quedado claro que el coche va muy bien, sobretodo en tandas largas. También va bien cuando intenta lograr un registro de clasificación, aunque esta sea una asignatura que, para aprobar, aún necesita más puntos a favor. Puede que le falte un poco en ese aspecto, pero no demasiado. Entiendo que lo que falte, lo pondrá Alonso.
Esta claro que siempre está la duda. La duda de saber con cuanto carburante van los demás. Lo apuntaba el miércoles Alonso, señalando que si Ferrari estaba rodando con solo 20 kilos más en sus depósitos, las diferencias no habrían sido tales. Pero más allá de eso, lo importante es que el R29 ya ha demostrado que puede ponerse a la altura de los que se consideran los mejores coches de la parrilla.
Otro tema importante es el de la fiabilidad. El R29 ha hecho muchas vueltas sin problema alguno, y en tiempos como los que corren, sobretodo con la utilización del Kers, no es un tema para dejar pasar por alto. Las modificaciones hechas en fábrica han surtido efecto y el resto, para Alonso, ha sido seguir probando elementos que estaba previsto desarrollar.
Ya se pueden sacar más conclusiones. Otra cosa que se ha visto es la gran distancia que hay entre Piquet y Alonso este año. El brasileño no pasa de ser último prácticamente en todas las sesiones que participa, no le puede sacar partido al R29 y en su equipo lo saben bien. Se han dado cuenta que le está costando mucho trabajar con las ruedas slicks, y no ha dado síntomas de mejorar. Hasta Briatore le ha avisado de lo que se le viene encima si no da la talla. Mientras, la bandera del equipo la ondeará Alonso en casi todos los circuitos. Me animo a decir que las diferencias entre los dos coches de Renault, este año, serán más acusadas que en 2008.