Madre mía la que se ha liado con la nueva puntuación. O mejor dicho, con el nuevo sistema para saber quien es el campeón. Empiezo por mi conclusión: no estoy de acuerdo con esta nueva norma en absoluto. Creo que el campeón debe ser el piloto más regular en el arco de una temporada, es lo más justo. Quien suma más puntos, debe ser el que se corona. Pero la FIA no quiere. O eso parece.
Hace años que la FIFA se tuvo que pensar mucho lo de premiar -en el fútbol, obviamente- al ganador de un partido con tres puntos. En comparación con la F1, el fútbol es un deporte mucho más conservador en sus reglas. Siempre ha sido así, y es lógico. Pero no es de recibo que las reglas de la F1 cambien tanto y en tan poco tiempo. El paso que quiere dar Mosley con lo de las victorias es demasiado grande y, creo yo, innecesario. Y lo peor es que casi toda la F1 piensa lo mismo que yo. Los aficionados también, y eso tendría que pesar de alguna manera. ¿Lo hará recapacitar? Tiene solo unos pocos días para analizarlo y tomar una nueva decisión, que no sería otra que dar marcha atrás y volver al sistema de toda la vida: el campeón es quien mas puntos sume. Podría ser que al ganador le diesen más puntos, pero eso es más viable y tiene mas sentido. Aparte, es lo que propuso la FOTA hace poco y no se quiso aprobar. De locos.
Sobre las otras propuestas de cambio de la FIA, hay que analizarlas mejor y ver si son realmente viables ponerlas en práctica. Lo de poner un tope de presupuesto a cambio de libertades técnicas no hay por donde cogerlo. Se pretende ahorrar y si todo esto se pone en práctica, los equipos gastarán más que antes. ¿Un equipo de F1 con 33 millones de euros? Eso no se lo cree nadie y todo el mundo sabe que eso es inviable. Hace un tiempo, los equipos les habían dicho a Mosley que no a los 50 millones de tope presupuestario que él proponía. Ahora, propone 33 millones. Hasta Ferrari tendría que contratar pilotos de pago. Ridículo.
Hace un par de meses, en una mesa navideña, le aseguré a unos cuantos involucrados en la F1 –que vosotros conocéis, y mucho- que la F1 estaba en manos de gente de la que yo, dudaba mucho. Bien, eso no es exactamente lo que dije aquella vez, debo mantener las formas, pero os podéis imaginar lo que dije, mas o menos. Esta lucha de poderes y de imponer el “aquí mando yo” puede llevar a la ruina este negocio, que tantas emociones nos brinda cuando vemos a los mejores pilotos del mundo pelear de igual a igual. Y no lo digo yo solo, sino que lo dice gente más importante en este negocio, como algunos jefes de equipo. Al loro y a oponerse, como aficionados que sustentan todo este sistema, a lo que puede herirlo de muerte.