Se fue Jean Todt de Ferrari. Recuerdo que hace unos años, cuando empecé con este Blog en Terra, dije –o sugerí- que Todt no se había ido de Ferrari. No recuerdo quien fue que me criticó, sé que alguien lo hizo, porque se preguntaba si Todt no se había ido. Nunca lo había hecho del todo, y quedó claro con el paso del tiempo. Espero que quien haya sido, se dé cuenta que recién ayer, Jean Todt ha dejado de pertenecer a la órbita de Ferrari. Ahora sí se ha marchado.
Sin él, Ferrari no hubiese llegado a donde llegó en estos últimos años. Ni siquiera Michael Schumacher hubiese logrado tanto. La mano de Todt, una mano fuerte, dura y difícil de digerir para los italianos a veces, era completamente necesaria para dar vuelta de cabo a rabo a una marca sumida en la crisis allá por 1993.
En los últimos años, su peso era menor, pero seguía estando. Queda su hijo Nicolas, manager de Felipe Massa, aunque también de Sebastien Bourdais y de otro valor en alza que viene de ser uno de los mejores en el mundo del karting: el francés Jules Bianchi. Pero sin su padre, una parte importante de la Historia de Ferrari ha quedado detrás. Comienza una nueva etapa de verdad.
Se decía que de la ausencia de Todt dependía la llegada de Alonso a Ferrari. ¿Alguien duda de que las puertas ahora estan más abiertas que nunca? El futuro va tomando forma.