GP de Australia. Doblete esperado antes de la carrera pero inesperado después de la salida titubeante de Barrichello. Como hace muchos años no podía hacerlo por cumplir con otro tipo de “obligaciones laborales”, esta vez he visto la salida en directo, y como casi se calaba el Brawn del brasileño.
La carrera fue interesante. Tuvo algunos puntos de alto voltaje, y la razón por la cual hubo alternativas se debió, pura y exclusivamente, a la gran diferencia de rendimiento que hay entre los dos compuestos que llevó Bridgestone a Australia, ya que ahora hay dos escalas, como sabéis seguramente. Antes de haber hecho tantos cambios, lo que deberían haber pensado es que con solo ese tema de los neumáticos, ya habrían ganado mucho en espectáculo. Y no se habrían gastado tantos millones en otras cosas.
De la metida de pata de Renault, mejor hablamos mañana. Ahora necesito descansar un poco y analizar más tranquilamente el tema, pero esa alternativa le costó el podio a Alonso. Esa, y la mala pata en la salida, cuando tuvo que irse a la hierba para no quedarse allí mismo. ¿Cómo lo visteis? ¿Se equivocó Renault? Yo creo que sí. Podrían haber hecho entrar una vuelta antes a Piquet.
Y me contáis que tal la retransmisión. Me quedo hasta el martes en Melbourne. Mañana toca preparar todo para Malasia y descansar un poco. Pero no perderemos el contacto.
Saludos, me voy a la cama que estoy fundido.