Al final, hubo inscripción de los equipos. Al final, y después de tanto amenazar, los nombres históricos no fallaron. Y no faltó tampoco el de Ferrari, que parece ser, entonces, que debió ser verdad lo de que ese contrato que tenían con la FIA. Me refiero a ese contrato de compromiso de permanecer hasta 2012, al menos, en la F1. Y que ahora, por más que dijesen públicamente que podían irse de la F1, no podían de verdad hacerlo.
Claro que ha habido condiciones. Y son esas condiciones las que hacen pensar. La F1 está sin un pacto de la Concordia desde hace dos años, y ahora quieren hacerlo en menos de 11 días, que son los que restan para la fecha límite del 12 de junio. O bien, los miembros de la FOTA se han puesto muy de acuerdo en muchos puntos durante tantas reuniones –lógico, con tantas horas juntos- o bien la misión de hacer un nuevo pacto en tan poco tiempo es misión imposible. Igualmente, y mas allá de todo ello -que será difícil de arreglar- el paso dado de los equipos rebeldes hacia Mosley ha sido significativo.
Ayer por la mañana me acerqué hasta Cheste, donde se podía disfrutar de un fin de semana repleto de carreras. El sábado había estado Max Mosley, que se retiró rápidamente a Inglaterra el mismo día por la noche. Antes, había dado el pistoletazo de salida a la nueva Fórmula 2, categoría a la cual fui a ver en particular, aparte de saludar a mis amigos Andy Soucek, Sergio Hernández y Felix Porteiro, entre otros. Buen ambiente el que se vive en estas carreras, a diferencia de la histérica F1.
También me encontré con gente de la F1. Entre ellos estaba Martin Brundle, cuyo hijo corría en la nueva F2, y a Patrick Head, que lideró el proyecto técnico del coche de la nueva categoría. Justamente Head entregó los premios el domingo a los ganadores. Buen gesto. Y buen negocio el de Williams, que casi resuelve su futuro con la construcción del coche. Dicen que de no haber hecho esto, Williams podría haber desaparecido. Pero el negocio de la F2 le ha permitido seguir en la F1.
La FIA ayudó a Williams. Y no ha sido casualidad que justamente ellos, hayan sido los únicos que el viernes rompieron la unidad de la FOTA, inscribiéndose de forma independiente a los otros. La FIA le ayudó, y ahora, ellos se acercaron a la FIA en el momento mas complicado. Buen gesto.