Un piloto que arrasa en el campeonato. Un piloto que tiene un buen coche y que si no sucede nada anormal, se lleva la victoria. Un piloto que tiene como compañero a Rubens Barrichello. Un piloto que tiene como jefe de filas a Ross Brawn. ¿Qué de quien estoy hablando? Todo esto vale para dos: Michael y Schumacher y Jenson Button.
La supremacía técnica tiene que ser aprovechada. Eso hizo Michael Schumacher durante los años dorados de Ferrari y se le indicó como el mejor de todos los tiempos por los récords conseguidos. Los números son incontestables, aunque la época y las circunstancias puede que sí ¿Qué Michael no corrió contra nadie? Lo podemos debatir. ¿Qué su equipo solo pensaba por él? Seguro ¿Qué lo aprovechó bien? Claro que sí. Nadie pone en duda el talento de un siete veces campeón, pero yo tengo dudas de que sea el más grande de todos los tiempos. Rectifico: mi opinión es que no.
Mucha gente experimentada en la F1, que le ha conocido de cerca, no duda al decir que MIchael no fué el más grande. Hablo de gente que ha trabajado con él. Schumacher disfrutó de una época dorada en Ferrari –y en la F1- la cual probablemente no se repita nunca más. Toma nota, Fernando.
Por eso lo del titular de este post. Jenson es un buen piloto, mucho mejor de lo que muchos creen, sobre todo Briatore, quien le quiso contratar una vez y lo hizo, mientras que cuando lo intentó por segunda vez no pudo. Queda claro que con un coche muy competitivo, y teniendo a Ross Brawn como jefe de filas y a Barrichello de compañero, es más sencillo ganar un campeonato. Michael lo hizo cinco veces. Jenson va en camino de hacerlo por vez primera. Claro que esto no habla bien de Michael Schumacher. Lo pone mas en su sitio, digamos.