Partida hacia Estambul. Es curioso, cuando le dices a todo el mundo que vas a esa ciudad, enseguida te dicen que eres un afortunado. La verdad es que no está nada mal ir a una ciudad como esa, un destino turístico por excelencia y que os recomiendo por si queréis ir a un sitio interesante en el futuro. Pero como os he dicho más de una vez, para nosotros, después de ir tantas veces, resulta una costumbre por la cual solo te concentras en tu trabajo, sin prestarle atención al turismo, aunque la ciudad sea la bellísima Estambul.
Os escribo esta primera parte desde la T4 de Barajas. Es miércoles por la mañana. Me resulta extraño estar tan temprano aquí, ya que son las 10.30 de la mañana, y ya he hecho un vuelo mas temprano desde Valencia hasta aquí, y lo mas raro es que…ayer martes, regresé a casa a última hora de la noche…desde Madrid. Esta semana, desde que volví de Mónaco (lunes noche) estuve tres veces en la capital de España, en visitas fugaces de un día. Creo que es récord para mí.
Todo este ajetreo me ha impedido buscar una foto que quería mostrarles hoy. La misma es de mi primer GP como periodista, y me refiero a Jerez 1994, aquella carrera que se llamó GP de Europa, ese en el que Michael Schumacher regresaba después de una suspensión de dos carreras y volvía a ganar sin atenuantes. En esa carrera, España debutaba en eso de tener dos carreras en un año, y con el título de GP de Europa. Pero prometo colgar esa foto y muchas otras la semana que viene. Creo que en esa etapa había superado a mis años de Camilo Sesto, aunque ya me diréis. Prometo contaros con detalle lo que fue lo que pasó aquella “primera” vez. Ahora dejo de escrbir porque van llegando compañeros. Me encuentro con Antonio, Nira, Álvaro, Marcelo y unos cuantos mas en el embarque hacia Estambul. Allá vamos. Son las 11 de la mañana en Madrid.
Han pasado casi cinco horas. Ahora son las 16.50, (hora local, una hora más que en España) y ya hemos aterrizado en Estambul. El piloto del Airbus A320 dio unas cuantas vueltas sobre la ciudad antes del contacto final, algo que estuvo motivado por congestión aérea en el aeropuerto de Ataturk. Mucha gente preocupada por cualquier imprevisto, por mínimo que sea. Esta claro que la tragedia aérea del avión de Air France sobrevuela la mente de todos y por eso, hay preguntas de todo tipo a los asistentes de vuelo. Además, nos agregan inquietudes. Nos hacen llenar un papel donde tenemos que poner que temperatura corporal tenemos, y en que países hemos estado en los últimos diez días. Ah, y también donde nos pueden localizar durante nuestra estancia en Turquía. Así, como os lo cuento.
Nada más bajar del avión, cuatro personas con máscaras cogen el papel de cada uno de los pasajeros. Una vez dentro, me doy cuenta que hay mucha gente con mascarillas. Más que mucha: muchísima. Menos mal que no tengo ganas de preocuparme por nada hoy. Paso el control de pasaportes y me voy a un bar de la misma Terminal. Tengo que esperar a Jacobo, que llega en un vuelo que aterrizará media hora después. Pero un retraso ace mas larga mi espera.
En el bar me encuentro con los pilotos equipo Racing Engineering al completo. Despliego mi artillería informática en la misma mesa y charlo un rato con Lucas Di Grassi y Dani Clos, que este fin de semana en Estambul disputarán su tercera carrera del año en la GP2. Ellos están esperando a Felipe Massa, que llega en su jet privado, y se van luego a jugar un partido de fútbol al estadio del Galatasaray. Mientras, abro Internet y me encuentro con las declaraciones de Aragonés a una periodista. Las cosas están un poco chungas en Turquía, pienso. Os mando una foto del encuentro en el aeropuerto.
Llega Jacobo, por fin. Larga cola y espera eterna para coger el coche. Nos enfrentamos al temible tráfico de Estambul. Comienza el trayecto hacia la parte asiática de esta interminable ciudad. Eso sí que es para preocuparse. Y mucho.
